Debo admitir que me acerqué a este libro porque me atrajo la tapa.
Cuando era chica mi papá me había dicho que había varias maneras de elegir un libro:
1. Conocer al autor.
2. Haber leído una recomendación o algo por el estilo
3. Por la tapa.

Si, la última suena medio extraña pero venía con una aclaración: Si lo elegís por la tapa y cuando lees la pequeña sinopsis del reverso te interesa; leerlo es una apuesta. Realmente no sabes con que te vas a encontrar.

Y eso fue con este: linda tapa, hermoso interior con dibujos en los márgenes como diario íntimo y me intereso que me gustaban muchas de las figuras a las que les escribía la protagonista Judy Garland, Amy Whinehouse y River Pheonix, entre otros. Lo primero que pensé es: por favor no seas una especie de autoayuda camuflada en diario adolescente para ayudar a develar preguntas como: ¿Por qué nos morimos?

Bueno algo así pero un poco mejor. Más como un modo de intentar sobreponerme a algo malo, desde la visión adolescente; ya que a la protagonista se le murió la hermana mayor en un accidente automovilístico.

Lamentablemente para mi estoy lejos de la adolescencia y tengo edad para ser un adulto 😑 (don‘t grow Up it‘s a trap!). Pero son pequeñas cosas que hacen pensar que ya no veo el mundo como lo veía y ni siquiera me di cuenta cuando cambió. Lo primero que pensé al leer esto es que era muy triste… ¿Por qué someter a un adolescente a meditar sobre la vida y la muerte? ¿Y sobre la muerte de un ser querido? Y pensé que solo se lo recomendaría a alguno si ya estuviera pasando por una situación así.

Y lo relacione con todo el debate que generó 13 reasons why. La gran duda si ayudaba a comprender los daños que puede generar el bullying o si fomentaba a ver al suicidio como una solución. ¿Por qué van a querer ver eso pidiendo elegir algo más agradable? Probablemente porque son adolescentes, con todo lo que eso implica los momentos de melodrama y los momentos de felicidad absoluta todo junto en 5 minutos.

Sinceramente, todos conviven o conocen o ven con algo relación con el bullying y con la muerte de alguien querido, ya sea victima de la inseguridad o simplemente por edad avanzada o lo que fuera, así que: ¿realmente se llega a algo no ofreciéndoles lecturas que traten el tema? Por lo menos estas lecturas los harán reflexionar y depende del entorno guiarnos en tales reflexiones. Pero lo peor de todo sería si ni siquiera reflexionan.
Los libros están para enseñarnos y ayudarnos a pensar. Estos temas son una realidad diaria actualmente, ¿no sería sobreprotegerlos y perjudicarlos? Nada se soluciona escondiéndolo.

A lo largo de la historia mucho cambio sobre la idea que se tenía de los chicos. En algún momento se los consideró igual que a los adultos, sólo que sin terminar el desarrollo físico (como si el cerebro se desarrollara por completo en los primeros años de vida). La generación de mis abuelos en su mayoría dejaban el colegio cuando aún no habían terminado el primario para ir a trabajar. Los adolescentes hasta no hacía mucho iban a la guerra (¿a los 18 años sos adulto o lo suficientemente adulto como para ir a una guerra?)

¿Como hacer de la transición de la niñez a la adultez lo más sencilla posible? No tengo ni idea. No creo yo haber terminado esa transición con mis 32 años. Pero estoy segura que sin debatirlo y sin pensarlo no.

Hace un tiempo en un viaje, me encontré con un madrileño en un Mango de Amsterdam, era el supervisor o algo por el estilo. Era abogado pero jamás había ejercido porque cuando se recibió, España estaba en crisis económica y no había trabajo para nadie por eso se fue a Amsterdam y empezó trabajando en el depósito de la marca hasta que fue ascendiendo. Pero ya con 34 años sabía que no tenía posibilidades de hacer una carrera con su profesión, la que había elegido, y que volver a España tampoco era muy factible. En seguida me mencionó todos los argentinos que habían emigrado a España en la crisis del 2001. Yo tenía 15 años en esa época y me acuerdo de mucha gente, conocidos míos que se fueron. Peor, no terminaba de entender porque no tenían futuro en el país por lo menos a corto plazo. En mi total ingenuidad le contesté que fue terrible que todos lo sufrimos y nos tuvimos que adaptar económicamente a vivir con menos. Con una gran sonrisa me contestó "Si, nunca es fácil, pero al lado de lo que les tocó vivir históricamente a mis abuelos, no me importa que me toque atravesar una crisis". El me lo decía por la guerra. En seguida me hizo entender, mi actitud era la de una nena de dos años que realmente no conoce los malos tiempos o que esperaba no conocerlos en toda su vida; lo cual es imposible. Tarde o temprano algún mal tiempo vamos a tener que vivir (ya sea por motivos personales o históricos). Y nunca se puede estar 100% preparado. Sólo podes ir mojándote los tobillos para evitar el baldazo de agua fría.

Por Tanuki Yuki.

Siguiendo por la línea de los libros de arte la editorial Taschen (107 Green St.).Cuenta con un local exclusivo en el Soho. Hermosa con todos los ejemplares desde los más únicos y gigantes hasta versiones más pequeñas más fácil de transportar de vuelta a casa. Y ediciones que acá no llegaron.

Lo mas interesante que tiene es el nivel de terminaciones de cada edición, no importa el costo ni el tamaño, todas tienen un acabado impecable con una calidad difícil de encontrar en otros libros. Y, de las temáticas más extrañas hasta los artistas más populares. Nada queda sin publicar, pero siempre con una selección de textos inmejorable.

Por ejemplo versiones ilustradas para los más chicos de los cuentos de los hermanos Grimm y de Hans Christian Anderson. (Solo podía transportar de vuelta un libro inmenso asique tuve que elegir y me traje Cabinet of Natural Curiosities de Albertus Seba, que sabía que en Buenos Aires no lo iba a conseguir. Todavía me arrepiento de no traerme unos cuantos más. Pero lamentablemente hay un límite de peso en las valijas.

SI hay algo que no ven no duden en consultar a sus más que amables vendedores, porque seguro tienen algún ejemplar guardado. A tener en cuenta que todos ( o la mayoría) de los libros de Taschen se encuentran en varios idiomas lo cual para el que no habla o lee ingles con asiduidad es muy útil ya que puede ver el texto en castellano y en ingles a la vez o ediciones en castellano, portugués y francés; dependiendo de la edición.

 


Fundada por Benedikt Taschen en 1980, comenzó siendo una tienda de comics en Cologne, hoy podes encontrar sus libros en todas partes del mundo. Hoy, la compañía sigue dirigida por Benedikt pero junto con su hija Marlene.

No dejen de recorrerla. Aunque no es demasiado grande siempre tiene algo para descubrir, para todos los gustos. Es llevarse a casa una obra de arte de papel.

Próximo posteo Power House Arena
Hacia mucho que quería conseguir este libro de la editorial el Zorro Rojo: "Pequeños Macabros" de Edward Gorey. Había visto algunas de sus ilustraciones en la web pero no era suficiente. Tenía que releerlo, tenía que copiarlos dibujados, modificarlos; en definitiva, en definitiva, hacerlos míos.

Las ilustraciones ejemplifican con sólo una imagen a un niño con el nombre s cada letra del abecedario que tiene una manera diferente de morir. Si se habían creído que era un libro infantil, se equivocaron. Por ejemplo la A es de Amy, que rodó por las escaleras. El texto en inglés tiene una rítmica mucho mas interesante que en castellano pero la traducción no pierde todo el encanto. (Aunque algo siempre se pierde).  
No tiene mucho más si eso: un niño, una letra del abecedario y una manera absurda de morir. A veces el mayor encanto lo tienen las cosas más sencillas. Semejante a la Melancólica muerte del niño ostra de Tim Burton. No se pierdan ninguno s los dos.

Así como en el libro de Tim Burton, la ilustraciones le dan el 90% de la identidad a este libro. Parecen grabados. A veces me recuerdan a algunos de Goya, otras veces a algunos de William Morros y LeBrune. Monocromáticos, donde se perciben los trazos. A veces hasta tienen reminiscencias medievales. ¿o será mi imaginación? Con un sentido del humor irónico negro e único. Cada ilustración te transmite la esencia de la escena y este aire turbio e inocente a la vez. 

¿Es un libro para chicos? Definitivamente no. ¿Es un libro para adultos? No creo que muchos adultos estén ansiosos de recibir este libro como regalo. Es un libro para todos los adultos que lejos de querer superar el síndrome de Peter Pan nos agarramos a lo que nos queda de fantasía para no perderla nunca; para su la realidad no nos coma, nos engulla con placer y desidia y nos trague para luego escupiendo transformados en adultos en un 100% . Es un libro para la resistencia. Para reírnos de las tragedias. Para no sentir culpa de que todavía nos tenemos y no podamos contener la risa en los lugares mas inapropiados como en la.iglesia o en los funerales. 


Hace unos años se murió mi abuela. Estaba devastada y el infantil de mi marido, por entonces, mi novio, decidió reunirse en un bar conmigo para hacerme compañía. Cuando entró al bar debe haberse dado cuenta de mi estado y a penas se acercó a mi mesa empezó a cantar: “se te murió tu abuela. Se te murió tu abuela.” Usando los dedos como palillos de batería. Cualquier adulto en su sano juicio le hubiera recobrado el café por la cabeza. Pero por algún motivo, sin siquiera pensarlo, se me escapo una carcajada como no me reía hace siglos. Me pareció genial; era lo último que me esperaba en ese momento y su manera sencilla e ingenua de sobrellevar las cosas me pareció brillante. No lo hizo de tonto sino que fue lo único que se le ocurrió hacer para, Aunque sea por esos segundo sacarme dele atado en el que estaba. Porque realmente no hay nada más que puedas decir en una situación así. 

Bueno está libro es como esa canción, que a veces sólo podemos reírnos de las desgracias. Y encima lo podemos hacer mirando dibujos sensiblemente hermosos.
Así como una versión avanzada de los diferentes distritos que se generaron acá en Capital Federal (distrito de arte, audiovisual de moda, según el barrio) allá existe una versión denominada La Milla de los Museos y como su nombre lo indica es un recorrido en el que podes encontrar todos los museos más importantes de New York, entre ellos MOMA y Guggenheim. Pero al margen de los obvios la gran sorpresa fue el Museo Copper Hewitt (2 E 91 St.).

Museo de diseño del Smithsoniano, el único en Estados Unidos dedicado a la historia del diseño, donde se pueden encontrar desde sillas, hasta vasijas y radios y textiles. Ubicado en la antigua mansión de Andrew Carnegie, construido en 1896 el museo en si ya es una belleza (sobre todo para los amantes del diseño). La inspiración para la creación de este tipo de museo surgió gracias al Museo de Artes decorativos de París. Es el primer museo Smithsoniano que se estableció fuera de Washington DC estableciéndose en la Mansión de Andrew Carnegie en 1970.

El laboratorio de conservación que integra el museo se abrió en 1978, este se concentra en la conservación de papeles y textiles. También, ya en el años 2012 el museo abre un nuevo sector con fines educativos en el barrio de Harlem.

El museo cuenta con un sistema muy moderno (al cual cuesta un poco acostumbrarse) en el que al ingresar te dan una especie de lápiz con un lector y al ver una pieza que te gusta podes pasar el lápiz por sobre el código de la pieza y se almacena el número de la misma.

Luego hay unas mesas gigantes donde al apoyar tu lápiz se despliegan todas las obras que guardaste y no solo podes leer más al respecto de las mismas sino jugar a modificar diseños en la misma pantalla. Después de semejante despliegue de tecnología e información no se podía esperar menos del Gift Shop que aparte de tener recuerdos super interesantes, tenía una colección de libros de diseño y arte hermosa, y con muchos ejemplares para los más chicos. Vale la pena tomarse un rato para recorrerlo todo.

Próximo post Taschen.